Contrato entre almas

Contrato entre almas

Contrato entre almas: ¿Por qué encarnamos una y otra vez?

Contrato entre almas: hay multitud de razones por la que un alma encarna en la Tierra. Pero la principal es para experimentar. En el Plano donde viven las almas, el Cielo para los cristianos, todo es luz y amor. Para experimentar algo distinto, el alma encarna en este mundo. Aquí experimentan diferentes emociones que en el Cielo no existen. Aquí predomina la individualidad, mientras que allí todo se rige por la ley del Todos son Uno. Aquí existe el miedo, que es la contraparte del Amor. Del miedo surgen las emociones de vibración más bajas, como lo son el egoísmo, la envidia, la ira, el deseo de poder, los celos, etc. Y todo forma parte de una prueba para el Alma. Lograr dominar todas las emociones es su principal objetivo. Y mientras lo realiza, ayudar a las otras almas en el camino.

Nuestros pensamientos, sentimientos y acciones crean nuestra realidad. Los retos y los desafíos que experimentamos en la vida son el reflejo de nuestro mundo interior, de nuestros sentimientos y de nuestro diálogo interno. Todo se planea específicamente para que podamos reconocer en el exterior lo que ocurre en nuestro interior, para el propio aprendizaje y para el crecimiento de su grupo de almas. Cada alma tiene sus propios objetivos para su crecimiento individual y colectivo. El progreso en el aprendizaje que logremos en la Tierra hace que nuestra alma avance en su grado de evolución.

Las almas son una combinación de energías masculinas y femeninas, y muchos de los retos que lleva el alma en la Tierra consiste en equilibrar dichas energías.

Lo que aspira cada alma al encarnar aquí, es llegar a ser tan perfecta como lo es en el Cielo. Por lo que para llegar a realizar semejante labor, es necesario mucho tiempo, y muchas vidas.

Contratos álmicos

Contrato entre almas: antes de nacer, cada alma realiza una serie de contratos con otras almas que les acompañarán en sus aventuras por la Tierra. Se establecen acuerdos para provocar determinadas situaciones. Hay diferentes motivos y razones por las que se realizan estos contratos, pero las principales suelen ser: favorecer el crecimiento espiritual y ajustar el saldo kármico.

Vidas pasadas

En los registros Akáshicos podemos investigar vidas pasadas, siempre que nuestra intención sea el crecimiento espiritual, y no el simple cotilleo. Los Seres de Luz estarán encantados de guiarnos hasta la vida en que se originó un bloqueo energético que puede estar originando un bloqueo en nuestra vida presente.

Problemas económicos, divorcios, enfermedades, pueden tener origen en vidas pasadas, aunque no siempre es así. Quizás fuiste un sacerdote que hizo un voto de pobreza, y eso te está afectando actualmente. Quizás fuiste una persona muy poderosa en otra vida pero poco solidaria, y acabaste sola al final de la vida, sin nada más que dinero, y acabaste creyendo que el dinero fue el origen de todos sus problemas.

De esta manera, almas muy generosas se ofrecen para ser nuestros más estrictos maestros, obligándonos a sacar lo mejor de nosotros mismos.
El crecimiento de cada alma depende de su experiencia individual, y del aprendizaje que obtenga de la misma. Cada lección será distinta para cada alma que encarne junto a ella, aunque los objetivos puedan ser los mismos dentro del grupo de almas.

Una vez en la Tierra no se recuerdan los contratos que se hicieron con amor y generosidad. El grupo de almas suele encarnar juntas hasta que superen sus lecciones y objetivos. El alma, una vez superada su lección, se unirá en su próxima encarnación a otro grupo de almas distinto y más avanzado, para empezar un nuevo aprendizaje.

Sin Comentarios

Publica un comentario